viernes, 26 de octubre de 2012

Extraña Fruta

Resulta extraño cuando después de diez años coincides con un tema del que casi te habías olvidado. Pero resulta más extraordinario todavía cuando ese tema que no comprendiste en su momento se revela con la perspectiva del tiempo y lo hace con una fuerza y un sentido completamente nuevos.

Ese tipo de redescubrimiento es algo que siempre me ha fascinado. Almacenamos en nuestra memoria datos sobre situaciones que consideramos importantes y lo hacemos de manera consciente, pero otras muchas veces atesoramos inconscientemente detalles que parecen carecer de importancia: una palabra, una melodía, un perfume o unos versos. Esos recuerdos quedan perfilados en nuestra mente esperando ser definidos y matizados en algún momento de nuestras vidas.

En este caso me ocurrió al leer un libro de poemas de Pere Gimferrer titulado De "Extraña Fruta" y Otros PoemasEn aquel momento de mi adolescencia yo desconocía a Billie Holiday y su voz magnética por lo que la referencia a su famosa canción Strange Fruit pasó desapercibida por completo. Es más, ni siquiera el título de uno de los poemas del libro, 'Canción para Billie Holiday' consiguió arrojar luz sobre la cantante, por lo que dejé pasar aquel nombre. 


Billie Holiday
Pere Gimferrer 


No fue hasta varios años después, gracias a una de esas felices casualidades de la vida cuando descubrí a esta artista. Recuerdo que fue en la residencia de estudiantes, en una de esas interminables charlas con un par de amigos escuchando música de fondo cuando la suave y profunda voz de Billie Holiday me hipnotizó por completo. Al momento le pregunté al dueño de la habitación por aquella voz triste y sofisticada que cantaba Night and Day, y cuando escuché aquel nombre se produjo un destello en mi memoria; aquel poema de Gimferrer que leí años atrás ahora cobraba sentido. Fue un amor a primer oído.

Puede que os ocurra ahora igual que a mí entonces, y estéis descubriendo mientras leéis esta entrada a Billie Holiday o a Gimferrer. Tened en cuenta que en aquellos tiempos no existía la wikipedia ni se consultaba en internet con la facilidad y la rapidez con que se hace hoy. Por aquel entonces tendría que haber consultado en una enciclopedia; cosa que por cualquier razón no hice. Quizás por este motivo el grado de sorpresa no sea el mismo al poder buscar la información de manera tan cómoda y rápida, pero aun así seguro que habéis tenido la oportunidad de experimentar algo parecido en algún momento de vuestra vida.



                                                (1939)  Night and Day. Billie Holiday


Apodada Lady Day por su amigo el músico de jazz Lester Young, la vida de una de las mejores voces del jazz de todos los tiempos no fue ningún camino de rosas. Nació en Filadelfia en 1915 rodeada de un ambiente nocivo, fue violada siendo aún una niña y acabó ejerciendo la prostitución. Pero estos terribles acontecimientos, en lugar de apagar la estrella avivaron su talento innato para la canción, consiguiendo labrarse poco a poco un nombre en los locales de Nueva York donde cantaba. 

Después de alcanzar un gran éxito, la estrella fue decayendo adicta al alcohol y a las drogas. Se casó varias veces y se rodeó casi siempre de malas compañías. Llegó a pasar un tiempo en prisión por posesión de heroína y escandalizó a la sociedad de su época declarando abiertamente su bisexualidad. Finalmente la estrella se apagó; acabó sus días arruinada falleciendo a causa de la heroína y una cirrosis hepática a la edad de 44 años.
"No existe ningún gran genio sin un toque de demencia." Lucio Anneo Séneca

Podéis imaginar que tanto Billie Holiday como Pere Gimferrer son dos de mis fetiches culturales. No podía terminar de hablar de Lady Day sin mencionar su canción más emblemática, Strange Fruit. Fue tal la repercusión que tuvo y sigue teniendo esta canción que incluso la revista Time la eligió en 1999 como la mejor canción del siglo XX. Ahora os voy a presentar la canción y el poema de Gimferrer en el orden inverso a como yo los conocí; quizás sea ése el orden correcto.

Junto al vídeo con la canción he acompañado la letra en inglés y una libre traducción personal revisada por mi amigo Paco Maza para que comprendáis mejor su significado.




Laura Nelson (1911)
Strange Fruit

Southern trees bear a strange fruit
Blood on the leaves and blood at the root
Black bodies swinging in the southern breeze
Strange fruit hanging from the poplar trees

Pastoral scene of the gallant South
The bulging eyes and the twisted mouth
Scent of magnolias, sweet and fresh
Then the sudden smell of burning flesh

Here is a fruit for the crows to pluck
For the rain to gather
For the wind to suck
For the sun to rot
For the tree to drop
Here is a strange and bitter crop

Lawrence Nelson (1911)
Extraña Fruta

Árboles sureños cargados de una extraña fruta
Sangre en las hojas y sangre en la raíz
Cuerpos negros balanceándose con la brisa sureña
Extraña fruta que cuelga de los álamos

Escena pastoral del galante Sur
Los ojos saltones y la boca retorcida
Fragancia de magnolias, dulce y fresca
Y entonces el repentino olor de la carne quemada

He aquí una fruta para que los cuervos la arranquen
Para que la lluvia la tome
Para que el viento la chupe
Para que el sol la pudra
Para que el árbol la deje caer
He aquí una extraña y amarga cosecha




Ahora comprenderéis el motivo de las fotos que acompañan a la letra de la canción; oculto en clave poética encontramos un terrible mensaje. Al descifrar la simbología de los versos descubrimos un himno en contra de los linchamientos a los negros que ocurrían en los estados del sur de EE.UU. La expresión Strange Fruit se convirtió rápidamente en un símbolo del ahorcamiento de negros.

Fue Abel Meeropol, un profesor judío del Bronx, el creador de la letra y la canción que hicieron famosa a Billie Holiday. Al ver una foto en el periódico en el que se mostraba a dos hombres negros ahorcados y rodeados por una muchedumbre de blancos orgullosos de tan atroz crimen, no pudo dormir. Esta terrible experiencia le marcó de tal forma que tuvo que desahogar su ira escribiendo un hermoso poema que posteriormente musicalizó. Ésta es la inhumana foto que inspiró la letra de la canción:


Thomas Shipp y Abram Smith  (1930)

Os dejo una ilustración muy interesante del artista Charles Chaisson inspirada en el poema Strange Fruit.


Strange Fruit.  Charles Chaisson


Esperemos que la Extraña Fruta del racismo y la intolerancia jamás vuelva a colgar en los árboles de nuestra generación, ni de las venideras. Y que la única Fruta Extraña que conozcamos sean artistas tan sigulares y sorprendentes como Billie Holiday y Pere Gimferrer.


Pere Gimferrer


Ahora voy a pasar a hablar del poeta Pere Gimferrer quien en 1966 se dio a conocer ganando el Premio Nacional de Poesía. Lo extraordinario de esto es que Gimferrer sólo contaba con 21 años cuando se hizo con el premio.

Sus poemas son una lección de 'cultura' en el sentido más estricto de la palabra. Su increíble dominio del lenguaje y la opulencia verbal de sus versos consiguieron destacarlo como referente de la nueva poesía española de después de la Guerra Civil. 

El crítico Jose María Castellet lo incluyó en su lista de los nueve novísimos poetas españoles. En su poesía despliega un torrente de referencias que van desde el cine, la cultura japonesa, la poesía o como en este caso la música. Entre sus numerosos premios y galardones fue elegido en 1985 miembro de la Real Academia Española y obtuvo el Premio Reina Sofía en el año 2000.



Pere Gimferrer


Gimferrer es un rara avis o una extraña fruta en este caso, que os recomiendo que leáis.
Este es el poema extraído del libro De "Extraña Fruta" y Otros Poemas (1968-1969) inspirado en Billie Holiday que leí en mi adolescencia. En otros poemas del libro encontramos desde un homenaje a Juan Sebastián Bach, referencias cinéfilas a John Cassavetes o George Stevens e incluso a una novela del escritor James Cozzens.

Aclaro que el poema está transcrito tal cual es, con sus espacios y ausencia de signos de puntuación.


CANCIÓN PARA BILLIE HOLIDAY


Y la muerte
                     nadie la oía
pero hablaba muy cerca del micrófono

Con careta antigás daba un beso a los niños

Lady Day las gaviotas heridas vuelven a la luz del puerto
Extraña fruta en el aire el crepúsculo se ausenta
Con una espada con un guante con una bola de cristal
la pecera magnética la cueva del pasado el submarino bajo las mareas que fulgen
Lady Day cuánto amor en una juventud cuántos errores cuántas tardes hablando qué deseo 
     qué eléctricos jazmines
cuántos cow-boys muertos como trovadores la sonrisa en los labios que se tiñen de sangre
los gritos en las calles las manifestaciones disueltas bajo el arco voltaico del poniente y los 
     lóbregos edificios irreales
Lady Day el amor como una libélula
cazador de libélulas
Lady Day qué despacio nos viene la experiencia todo cobra un sentido se ordena como el 
     paisaje en los ojos cuando recién despiertos corremos las persianas
o intentamos ordenar las palabras de un
                                             poema
                                                             Lady Day
Animales heridos en el bosque nuestros ojos qué piden qué desean
qué desea esa voz en el viento de otoño un lebrel o su presa disueltos en la fría oscuridad del
     tiempo
escamoteados como naipes de una baraja los años de nuestra juventud
Con dos vueltas de llave cerraron la cocina
No nos dan mermelada ni pastel de cereza
ni el amor ni la muerte extraña fruta que deja un sabor ácido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario